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Cómo abonar tu olivo

20 febrero 2019

Consejos para abonar los olivos

Lo primero antes de comenzar con el abonado de los olivos, es vital conocer las necesidades que tiene a nivel de minerales. Según los minerales que más necesite nuestro olivo, compraremos un abono que los tenga en mayor cantidad, para así poder satisfacer las necesidades de nuestro árbol.

Para saber con exactitud las necesidades de mineralización de nuestro olivo, es necesario realizar un examen de las hojas. También nos sería de gran ayuda conocer cuál es la composición a nivel químico del suelo dónde se encuentra plantado el olivo. Mediante un análisis del suelo podemos conocer qué es lo que le falta y corregirlo con fertilizante.

¿Qué abono es el más adecuado para mi olivo?

Hay que saber que el límite de la producción del olivo lo marca el nutriente que más escasez tenga el suelo donde se encuentra, hasta que no logremos compensar eso, por ahí es dónde encontraremos nuestras limitaciones.

Es por ello que no existe un mejor abono para nuestro olivo, sino que, dependiendo del tipo de suelo, podremos hablar del abono más adecuado. Lo abonos pueden suministrarse por dos vías, por vía foliar (es decir, a través de las hojas) o aplicándolo directamente en el suelo. Normalmente es más eficaz cuando lo aplicamos por vía foliar.

La cantidad de abono para cada olivo va a depender del tamaño del olivo, de la composición del abono que se vaya a usar, de las carencias que tenga etc. Cuando se trata de olivos jóvenes intentamos favorecer su crecimiento, por ello es conveniente un abono rico en nitrógeno, pero si son olivos para producción es mejor darles un abono con mucho potasio.

Otro de los nutrientes fundamentales para los olivos es el calcio, sobre todo cuando el terreno es ácido. También es conveniente incorporar al suelo material orgánico que, a largo plazo, mejorará las características del suelo para que, en un futuro, los olivos puedan asimilar con mayor facilidad los nutrientes.

Desequilibrios nutricionales del olivo

Si bien es bueno abonar el olivo, nunca es bueno excederse con la cantidad que le echamos. Un exceso de nutrientes puede favorecer la aparición de enfermedades y plagas. Un exceso de abono también puede hacer que los frutos del olivo se vuelvan tóxicos y por lo tanto no aptos para el consumo o si aplicamos tratamientos muy ácidos podemos llegar a quemar las hojas.

Antes de aplicar tratamientos, es conveniente ponerse en manos de profesionales para que nos aconsejen y nos orienten.

¿Cuál es el mejor momento para abonar nuestro olivo?

El mejor momento para aplicar abono a nuestro olivo es después del invierno. Es conveniente que cuando echemos el abono, el suelo se encuentre húmedo. No hay que abonar antes de una lluvia muy abundante por que la lluvia podría llevarse los nutrientes.

El abonado en otoño se realiza en casos en los que el olivo está muy falto de calcio o de fósforo. Hay que tener en cuenta que el olivo a menos de 10 grados entra en parada, por lo tanto, hay que abonar cuando se supere esa temperatura. Por el contrario, la aplicación de tratamientos de nitrógeno no debe comenzarse hasta el comienzo de la primavera.

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